Un sangriento juego de supervivencia televisado recluta en esta precuela a adolescentes menores de edad para arrojarlos a una isla tropical remota. Equipados exclusivamente con radares térmicos y diferentes tipos de bombas de alta tecnología llamadas "BIM", los jóvenes deben asesinarse entre sí para recolectar los chips incrustados en sus manos y ganar su libertad en un cruel despliegue de violencia psicológica.