La pobreza extrema y una deuda heredada obligan a Denji a trabajar como cazador de demonios junto a su fiel perro-demonio, Pochita. Después de ser traicionado y asesinado, ambos se fusionan en un solo ser, permitiendo que Denji transforme su cuerpo en motosierras para despedazar a sus enemigos mientras busca cumplir sus sueños más mundanos.