El control de la excitación es una cuestión de vida o muerte para Rintaro, quien padece un síndrome que podría matarlo si se sobreestimula. Irónicamente, termina inscrito en la academia femenina más grande del país, donde debe usar sus increíbles habilidades de combate para defenderse de las "tres dragones" que gobiernan la escuela sin dejar que su corazón se