Vigilancia extrema y obsesión tecnológica destruyen la privacidad de un grupo de personas cuyas vidas íntimas y secretos más oscuros son expuestos a través de cámaras ocultas. La historia profundiza en el voyerismo y los impulsos retorcidos de la sociedad actual, llevando a los personajes a un juego de paranoia y suspenso donde saber demasiado sobre el resto se paga con sangre.