Azusa Aizawa decidió que su vida de inmortal sería lo más relajada posible tras morir por estrés en su vida anterior. Durante tres siglos, lo único que hizo fue cazar slimes de nivel bajo para pagar sus gastos, pero sin darse cuenta alcanzó el nivel máximo de poder, atrayendo la atención de dragones, demonios y aventureros que interrumpen su paz.