Extirpar el cáncer social es la misión de Black Label, un grupo de operaciones encubiertas que ejecuta a criminales de alto nivel a los que la ley no puede tocar. Entre tiroteos masivos y persecuciones a alta velocidad, este equipo de vigilantes opera bajo un código implacable: eliminar a los malvados como si fueran tumores para salvar el cuerpo de la sociedad.