Una deuda ridícula de 500 yenes toma un giro absurdo cuando un amigo, incapaz de pagar, ofrece a su propia hermana como garantía del préstamo. Lo que comienza como una premisa extraña se convierte en una convivencia doméstica llena de situaciones cómicas y momentos de cercanía mientras los protagonistas intentan resolver este trato tan inusual.